El 21 de junio de 2012, el representante del Patriarcado de Moscú ante el Consejo de Europa el abad Felipe(Piabyj) tuvo un encuentro con el Presidente del Tribunal Europeo para los derechos humanos Nicolas Bratsa. Los interlocutores discutieron las tendencias del desarrollo del sistema de la defensa de los derechos humanos en Europa. El abad Felipe le contó al Presidente del Tribunal sobre el trabajo que realiza la Iglesia Ortodoxa Rusa en la esfera de los derechos humanos y le remitió el documento adoptado por el Concilio de Arzobispos en 2008 “Fundamentos de la doctrina de la Iglesia Ortodoxa Rusa sobre la dignidad, libertad y derechos humanos”.

Valorando altamente la actividad del Tribunal en la defensa de la libertad individual, el padre Felipe señaló así mismo el peligro que lleva la absolutización de la libre selección del individuo, ante todo en detrimento de los derechos y las libertades de otras personas. El sacerdote se pronunció por el desarrollo del sistema de la protección de los derechos humanos de tal modo que pueda corresponder, de manera adecuada, a su tarea: preservar la libertad de la mayoría de la gente en la sociedad. Según su opinión, para lograr tal objetivo el necesario fortalecer las normas morales que son el único regulador de las relaciones humanas. En particular, el abad Felipe expresó la preocupación con el motivo de la adopción por el Tribunal Europeo para los derechos humanos de un número de veredictos que pueden ser interpretados como una intervención en la vida interna de las organizaciones religiosas. Como ejemplo de tales decisiones, citó los decretos del Tribunal en el caso de “Inocencio contra Bulgaria”(año 2008) y en el caso de “Sindicato “Pastor bueno” contra Rumania”(2012).

El Señor Butsa estuvo de acuerdo con que últimamente en el Tribunal de Estrasburgo creció mucho el número de los casos que se refieren a los intereses de  las comunidades religiosas, según el sitio de la Misión de la Iglesia Ortodoxa Rusa en Estrasburgo.

En el transcurso de la conversación el representante del Patriarcado de Moscú ante el Consejo de Europa expresó la preocupación de los creyentes ortrodoxos en cuanto a los posibles resultados del estudio de los pleitos de resonancia en esta esfera según las solicitudes de los habitantes de Gran Bretaña. Ante todo, se trata de dos casos que se refieren a la posibilidad de llevar abiertamente las cruces en el cuerpo durante las horas del trabajo, así como de dos solicitudes sobre la discriminación de los funcionarios sobre la base de su afiliación a la moral cristiana( en el primer caso una mujer cristiana se renunció a registrar el matrimonio unisexual, y en el segundo caso – un sicólogo para los problemas de la familia que profesa la fe cristiana, no quiso consultar a los conyugues del matrimonio unisexual).

En la conversación se señaló también que  una seria preocupación surge sobre los resultados de los pleitos que actualmente se están estudiando en el Tribunal Europeo para los derechos humanos en cuanto a la maternidad sustitutiva y la eutanasia. El abad Felipe(Piabyj) constató que los creyentes no aspiran a imponer a nadie sus puntos de vista, pero tratan de lograr que el sistema actual de la protección de los derechos humanos les permita tener una actitud crítica hacia los fenómenos que contradicen la moral cristiana y, así todo, no estar discriminados debido a su posición.

Así mismo, el abad Felipe le contó a su interlocutor sobre el poyecto de la construcción de un templo ortodoxo en Estrasburgo. Por su parte, el Presidente del Tribunal Europeo para los derechos humanos expresó su apoyo a esta iniciativa.