El 18 de junio de 2012, el Presidente del Departamento de relaciones exteriores eclesiásticas del Patriarcado de Moscú el metropolita Volokolamsky Ilarión arribó a China para participar en la segunda ronda de consultas del grupo ruso-chino de contactos y cooperación en la esfera religiosa. Acompañan al metropolita Ilarión en su viaje el funcionario del DREE D.I.Petrovsky, el hierodiácono A.A.Ershov y L.M.Sevastianov, el director ejecutivo de la Fundación en nombre del santo Gregorio el Teólogo, con la ayuda de la cual se realiza este viaje.

En el aeropuerto de Beijing recibieron al Presidente del Departamento de relaciones exteriores eclesiásticas el ministro-consejero de la Embajada de Rusia en China E.Yu.Tomijin, el Primer secretario de la Embajada A.P.Povaliaev, la vice directora del Departamento de relaciones internacionales de la Dirección Estatal para los asuntos de las religiones de la República Popular China la Sra. Ciao Jun y el vice jefe de la primera sección del cuarto departamento de la Dirección el   Sr.Jao Zhuyan.

El 19 de junio de 2012, en el día de la memoria del santo Ilarión Nuevo, el metropolita Volokolamsky Ilarión celebró la Divina liturgia en el templo de Dormición en el territorio de la Embajada de la Federación Rusa en Beijing, donde antes se situaba la Misión espiritual rusa en China.

Asistieron al Presidente del DREE el superior de la comunidad ortodoxa de Shanjay el arcipreste Alexey Kiselevich y el superior del templo de Dormición el sacerdote Serguy Voronin.

Asistierion a la misa los miembros de la comunidad ortodoxa internacional de Beijing, la mayoría de los que estuvieron en oración  comulgaron a los Sacramentos de Cristo.

Después de la Divina liturgia el sacerdote Serguy Voronin saludó cordialmente al Monseñor Ilarión; felicitó al Presidente del Departamento de realciones exteriores eclesiásticas del Patriarcado de Moscú con su natalicio regio y el 25 aniversario de su toma de los hábitos del monje, expresando la alegría común de todos los asistentes de que en un día tan especial para él, el metropolita Volokolamsky Ilarión haya compartido la alegría de la oración con los compatriotas ortodoxos en Beijing.

El Santísimo Ilarión agradeció las palabras de felicitaciones y se dirigió a los creyentes con brevs recomendaciones, señalando, en particular:

“Los destinos de la gente se forman de manera misteriosa, pero en el camino de la vida de cada uno se ven los designios de Dios. Cuando a finales del siglo XVII, un grupo de cosacos albasinos presos fue traido a Beijing, es poco probable que en aquel entonces pensaran sobre sí como apóstoles. Pero precisamente su llegada aquí se hizo el inicio de la Iglesia China que todavía está viva, aunque se encuentra ahora en circunstancias precarias. Aquí se siente un vínculo especial de los tiempos, el vínculo con aquellos que reposan en esta tierra, quienes eran exilados pero no olvidaron su fe ortodoxa. Sus descendientes, los ciudadanos de China, preservan la fe de sus padres.

Ustedes también deben preservar la fe ortodoxa y deben recordar que es precisamente la Eucaristia que ayuda a la gente a soportar su cruz de la vida. Todos Ustedes se encontraron en Beijing por caminos diferentes y guardan la memoria sobre su patria, la esperanza de volver. La oración en el templo nos permite guardar la memoria de la Patria Celeste, del Jerusalén del Cielo que es el mismo dondequiera – en Moscú o en Beijing. Es precisamente la comulgación que nos une en Cristo y nos hace ciudadanos del Jerusalén del Cielo. Siendo exilados en la tierra,  nos sentimos ciudadanos de la ciudad celeste. Porque la comulgación nos une con Cristo no sólo espiritualmente, sino con toda nuestra naturaleza. Su Cuerpo se hace nuestro cuerpo y Su Sangre se hace nuestra sangre. Este Sacramento que se ha ido haciendo en la historia humana constantemente desde la Última Cena, nos une en la Iglesia.

Preserven firmemente y fuertemente la fe ortodoxa y siempre comuelguen a los Sacramentos de Cristo. Recuerden que lo principal en la vida humana es el vínculo con Dios, Quien oye nuestras oraciones, nos ayuda en los dolores, nos une unos a otros y a nuestros parientes fallecidos. Roguemos que Dios nos ayude a preservar la fe y trasladarla a los hijos, recemos a que en Rusia y en China florezca la fe ortodoxa.! Que Dios los guarde a todos!”